Sigue nuestro relato…
Segunda parte del glosario:
- Carreteras. Cuánto trabajo de concienciación hecho por Pere Navarro en España, para que aquí, desde el primer día, olvidemos el cinturón de seguridad, atravesemos los pasos de cebra a más de 100 km/h, rocemos vacas y perros en las autopistas (algunos más que rozar), adelantemos sin pudor a la mitad de los coches por la derecha. Esperemos que todo acabe bien.
- Baches. No si no estábamos lejos de las escuelas, el problema es que a 5 km/h todo está lejos. Los baches se convertían en las carreteras de montaña (junto al mar, eso sí), en obstáculos que, según avanzaron las semanas, eran más insalvables.
- Comida comunitaria. Cada vez fue más difícil homogenizar lo que comíamos y cuándo lo comíamos. ¿Qué? Recurrimos, a veces, a las tiendas locales aunque el hotel en el que estábamos nos la daban para llevar, además se convirtió en costumbre compartir la comida con ciertos niños que no tenían posibilidad de volver a casa. ¿Cuándo? Las actividades que cada uno llevábamos acababan en momentos dispares y era difícil entrar en digestión todos sincronizadamente.
- Enfermedades. No es lo que seamos unos chicos prudentes (que no lo lea la aseguradora) dado que pudimos constatar que nuestros estomaguitos europeos daban más de sí de lo esperado. Aun así estuvieron presentes en las conversaciones las palabras: Rabia, Gripe, Gastroenteritis, Alergia, ‘Gargantitis’, Migraña, cansancio, ‘soleadura’ y alguna más.
- Ché. Estuvo constantemente con nosotros, rejuvenecido con toda la fuerza de dicha juventud. Nuestro buen amigo Ernesto (así se nos apareció, sin pseudónimos) vivía en Nahulingo y estuvo día sí y día también en la brecha. Cualquier ‘buenos días Ernesto, ¿cómo estás?’, era respondido con: ¡Mejor que nunca¡
- She snores… Una más de las anécdotas de Chris. Sentado al lado de una conductora de furgoneta, después de un cansino día de carretera, el marido de ésta, a quien acababa de relevar, le dice a Chris, “She´s a nurse”, pero el inglés de Elmer no se ajustó a la BBC y lo que Chris entendió es que “She snores”. O sea que nada de seguridad nos esperaba en el trayecto siguiente con alguien que se iba a dormir ruidosamente al volante.
- Humor de Chris. Inigualable humor inglés, os lo recomendamos.
- Flechazo en el restaurante. Todos los días, menos su día de descanso, uno de los colaboradores del restaurante nos deleitaba con especiales favores y cuidados para con los ‘chicos’. Gran tipo.
- Agua caliente. Durante 3 días se rompió (yo creo que no estaba encendido, solamente eso) el agua caliente del hotel y nadie de nosotros dijo nada hasta el tercer día en el que dimos aviso. A ver quién ponía el cascabel al gato. Cada tormenta fuerte que venía temíamos que el día siguiente nos despertásemos de veras bajo un chorro de agua fría.
- Celebración de ‘baby shower’. Pues allí, en el restaurante, nos encontramos varias veces con mesas de mujeres, rodeando a una mujer especialmente poco delgada, celebrando el embarazo de ésta. Douglas nos confirmó que nuestras suposiciones eran una tradición en El Salvador.
- Ayuda de Josué. El conductor de la furgoneta fue ‘introducido’ en el equipo de voluntarios y opiniones hay que en poco tiempo lo hacía mejor que nosotros.
- Niña de fotos nocturnas en Izalco. El primer día, ante el ‘pupusódromo’ izalqueño una niña quiso decirnos: ¡Eh, que merezco una foto! Así era y se la hicimos y nos la hizo.
- Nombres. Douglas, Exequias, Edenilson, Brandon Abel, Jeniffer, Reina, Welman, Ronal, Tamar, Damaris, Karen, Joselyn, Saúl, Silvana, etc.
- Asombrarse: Definición de aquel fenómeno que se experimenta al saber que los niños Carlitos y Jenni tienen sólo 3 y 4 años respectivamente.
- Hospital de diagnóstico. Larga noche en la que se hizo grupo. Mientras ponían la 2ª dosis de la vacuna antirrábica a Inma, en un hospital de San Salvador al que todos acudimos por la noche para acompañar a la mordida, pasó el tiempo lento, lento y lento fuera de la consulta pero rápido, rápido, rápido dentro de ella. La diferencia fue que en la consulta estaba un doctor de la especialidad ‘Infectobraguetólogo’, que tenía el humor suficiente para que dicho día fuese inolvidable para Virginia, Douglas e Inma. La salida de la consulta fue en silla de ruedas!!!
- El Salvador del mundo. Nuestro primer contacto (quizás el último) con él fue de noche, al lado del gran edificio de Telefónica. En la visita al hospital que os comentamos antes.
- Escalón. Gran avenida que separa San Salvador en dos zonas: una la que está a un lado y otra la que está al otro¡¡!! También se dice de aquel accidente geográfico que hay que tener en cuenta cuando entras en una tienda.
- Nahua fotofóbico. En el sitio arqueológico de San Andrés, excelentemente cuidado, nos esperaba a la salida uno de los personajes del viaje. Un descendiente de indígena que no cedía fácilmente su espíritu a las fotos de la Nikon de Virginia. Nos regaló, a varios, una piedrita de obsidiana con todo el ritual de los regalos sagrados. Ese mismo día vimos el gran sitio de Joyas del Cerén, que tiene mucha más importancia de la que han podido explicar en varios minutos (supongo que no haya habido mucho dinero para poder sacarle todo el jugo a un sitio así).
- Suchitoto. Una de las sorpresas de El Salvador, una ciudad colonial que destilaba antigüedad y piedra. Unos bailarines especialmente guap@s nos deleitaron , junto al lago Suchitlan, con bailes folklóricos para que nunca olvidemos los nombres de la ‘ciguanaba’, el ‘cipitillo’, el ‘torito pinto’ y muchos más. Nos dedicaron una canción, el Carbonero, “para esos españoles venidos de tan lejos”.
- Mágico González es de El Salvador, ahí es nada. Los gaditanos lo sabrán apreciar especialmente.
Continuará…